Con un pastel de plátano delicioso y unos enormes trozos de tarta por 5 dólares poco más hay que decir de este lugar!
Una de los pocos bakerys newyorkinos que abren hasta tarde, tienen una verdadera legión de seguidores, que tanto desayunan como almuerzan en el local
El local además de ser precioso,debo decir que es algo pequeño, por lo que si váis en hora punta os será difícil encontrar asiento,por lo demás es un imprescindible!
En 184 9th Avenue y en 75 Franklin Street
Nueva York
Nueva York





















