Las Vegas, una ciudad en medio del desierto
Una de las muchas ventajas que tiene el alquiler coche las vegas es que te permite tomar auténtica consciencia de lo que la mano del
hombre ha podido construir en medio del desierto. Porque, realmente, cuando uno
se sumerge en el ambiente de Las Vegas, con sus casinos, luces y hoteles magníficos,
que simulan cualquier decoración imaginable, no es fácil percatarse de que esta
ciudad fue construida en medio del gran desierto de Mojave, en el estado de
Nevada. Por ello, cuando coges el coche y te decides a viajar hacia California,
necesitarás solo unos pocos kilómetros para situarte en el mundo real. En
cuanto sales de la ciudad, tomes el rumbo que tomes, te vas a encontrar muy
pronto con la inmensidad del desierto a la vista y esa visión la mantendrás
durante muchos kilómetros en tu retina.

La planificación del viaje
Las Vegas es una ciudad de visita obligada para muchos turistas, nacionales y
extranjeros, que acuden a conocer esta ciudad mágica o simplemente a jugar en
sus casinos. Las carreteras que llegan a Las Vegas son una de las vías que
eligen los turistas para conocer el vasto entorno que se sitúa a una distancia
razonable y, por ello, California es un destino preferido.
La ciudad californiana de Los ángeles está conectada con Las Vegas por medio de
una autopista muy transitada que tiene por particularidad su ubicación en medio
del desierto. Se trata de una ruta cómoda de hacer y que te permite llegar en
aproximadamente cinco horas a Los ángeles, tras haber recorrido larguísimas
extensiones de rectas interminables y de habar contemplado largamente el
desierto. Esta es, sin duda, una opción de viaje.
Pero si lo que deseas es disfrutar de los contrastes, conocer parajes insólitos
y hacer un viaje sin prisas, en el que tu único deseo sea disfrutar del
recorrido, la carretera que une Las Vegas con el parque californiano de
Yosemite es totalmente recomendable.

Un espléndido regalo al final del desierto
Si te decides a realizar la ruta que une Las Vegas con Yosemite, debes contar
con unas siete horas de conducción, pero vas a poder disfrutar de una sucesión
de paisajes de tanta belleza y de tantos contrastes que, con toda seguridad, se
te quedarán grabados en la memoria por mucho tiempo.
El desierto de Mojave es lo primero que te va a llamar la atención cuando
salgas de Las Vegas en dirección a Death Valley. El macabro nombre de ese
parque natural, valle de la muerte, hace referencia a las duras condiciones
climáticas de este lugar, considerado el más seco y cálido de América del
Norte. Si tienes tiempo, detente en este lugar y visita alguno de sus puntos más
especiales, como Badwater o el Zebriskie Point. Contemplar sus dunas o visitar
alguno de sus pueblos medio abandonados son experiencias inolvidables.
Todavía vas a encontrar lugares en los que podrás detenerte en tu camino hacia
Yosemite, como las colinas Alabama, con sus espectaculares formaciones rocosas,
los lagos Mammoth o la zona de escalada de Tuolumne Meadows.
Y pronto podrá llegar a tu destino final, en el Parque Nacional Yosemite. El
punto más bonito para entrar a esta conocida reserva natural es el Tioga Pass,
el puerto más alto de California. Este paso está cerrado varios meses al año
debido a la nieve, pero si viajas en primavera o verano podrás subir sin dificultad
y entrar a Yosemite por uno de sus accesos más privilegiadas y punto de partida
de algunas de las excursiones más populares, de las muchas que podrás hacer.
Eso sí, si vienes con tiempo para quedarte.